Un gran taller de herramientas y vasijas de piedra de tiempos del Segundo Templo, que producía utensilios para los judíos hace unos 2.000 años, fue descubierto en una cueva de la ladera oriental del monte Scopus, el bíblico Monte de los Olivos en Jerusalén, durante una operación encubierta contra saqueadores de antigüedades; en su interior se encontraron cientos de fragmentos, piezas sin terminar y restos del proceso de fabricación de recipientes de caliza, lo que confirma la existencia de un importante centro de producción vinculado a la observancia de las leyes de pureza e impureza en los últimos días del Segundo Templo y ubicado en una estratégica ruta de peregrinación hacia la ciudad.
Lo que inició como un operativo nocturno para detener un robo de antigüedades ha culminado en uno de los hallazgos arqueológicos más significativos de la década en Jerusalén Este. La Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA) confirmó el descubrimiento de una fábrica de vasijas de piedra de la era del Segundo Templo, revelando detalles inéditos sobre la vida ritual hace dos milenios.
El Hallazgo
El taller fue localizado en una cueva en las laderas del Monte Scopus, en el yacimiento de Ras Tamim. Inspectores de la Unidad de Prevención de Robos de la IAA sorprendieron a cinco individuos realizando excavaciones ilegales con herramientas avanzadas y detectores de metales. Al asegurar el área, los arqueólogos descubrieron que los saqueadores habían irrumpido, sin saberlo, en un centro de producción masiva de vajilla de piedra caliza del siglo I d.C.
Importancia Ritual y Arqueológica
A diferencia de la cerámica, que según las leyes de pureza judía de la época (halajá) debía destruirse si se contaminaba, la piedra se consideraba inmune a la impureza ritual. Esto generó una industria floreciente en la antigua Jerusalén.
«Este sitio no era solo una cantera, era una fábrica especializada», señalaron los expertos de la IAA. En el lugar se recuperaron:
- Más de 100 vasijas en diversos estados de finalización.
- Cientos de núcleos de piedra (desechos del proceso de torneado).
- Un baño ritual (mikve) adyacente, lo que confirma que los artesanos mantenían estrictos estándares de pureza durante la fabricación.
La fábrica estaba situada estratégicamente junto a la carretera principal que conectaba Jericó con Jerusalén. Se cree que el taller proveía utensilios «ritualmente seguros» a los miles de peregrinos que ascendían al Templo, así como a los residentes de la ciudad santa.
Justicia y Conservación
Los cinco sospechosos fueron arrestados y enfrentan cargos por daños a sitios históricos. Las piezas recuperadas ahora forman parte de la exposición «Pasado Criminal» en el Campus Nacional de Arqueología de Israel, donde se busca concientizar sobre el daño que el saqueo causa al patrimonio cultural, a pesar de que, en este caso fortuito, permitiera salvar un tesoro histórico.
Fuente:
Israel Antiquities Authority Official Channel





