Menu

Somos ovejas pastoreadas por Dios

Uno de los versículos bíblicos más conocidos y esperanzadores en la vida de un cristiano es la promesa que está en Salmo 23:1 “El Señor es mi pastor, y nada de faltará”. Esto refleja que Dios nos compara como ovejas y que así como el pastor de estos animales las cuida y les garantiza provisión, así hace el Padre Celestial con todos sus hijos.

Somos ovejas cuando entramos por la puerta del redil, que es Jesús, y hemos aceptado su invitación cuando nos dice: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.” (Juan 10:9).

Dependemos absolutamente de su amor, su protección permanente y su cuidado. Ya no hay temor, porque el buen pastor dio su vida por cada uno de nosotros, y resucitó para darnos vida eterna, ya ningún mal nos toca porque le pertenecemos a Él.

Es un privilegio ser oveja, porque dependemos del Señor completamente, somos pastoreados por Él, guiados a una vida abundante, verdadera y llena de paz.

Conoce las características de la oveja:

1. Dios creó a todos los animales. Todos ellos fueron creados con una defensa especial. La cobra, el perro, el león, todos tienen defensas, pero la oveja es el único animal terreno de tierra que es totalmente vulnerable, está al final de la cadena alimenticia, no se defiende, no tiene habilidades de lucha.

Descubrimos que somos totalmente dependientes de nuestro Pastor, totalmente dependientes de Jesús. Cuando la Biblia dice que Él dio la vida por Sus ovejas, es porque si alguien no hiciera eso todas las ovejas estarían perdidas, pues no tienen cómo defenderse solas. La palabra dice que Él es quien nos defiende, quien nos protege. No podemos perder esa característica.

2. La oveja produce lana todo el tiempo. Desde que nace, produce lana, no necesita que nadie se lo diga, es natural y no se detiene. En otras palabras, ellas entienden el principio de rebosar, ganar vidas, hablar de Jesús, vivir, tomar iniciativa, no detenerse, no esperar que las cosas sucedan, hacer que las cosas sucedan.

3. Las ovejas no comen cualquier cosa. Una oveja come hierba fresca. No come nada viejo ni mortífero, no persigue a todo tipo de alimento. Dios siempre tiene algo nuevo para usted, pero solo existe una fuente, la Palabra, que solo tiene agua limpia.

4. Mis ovejas oyen Mi voz, y Yo las conozco, y ellas Me siguen. Esta es la característica más importante de una oveja: Escuchar la Voz del Señor.

Muchas veces escuchamos la voz de Dios, pero no la seguimos. Muchos dicen “estoy esperando a que Dios hable conmigo”, y Dios ya está hablando, está usando la palabra, al pastor de la iglesia, a un hermano, una alabanza y otras muchas maneras.

“Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.” Juan 10:11

Por Andreina Fersaca

¿Qué piensas de esta nota?


Publicidad

error: ¿Preguntas info@altar7.com?