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El sello de la victoria es Jesucristo

La crucifixión en la obra redentora de Jesús es para el pueblo de Dios un hecho de gran importancia, así como la tiene la resurrección, que es el Sello de La Victoria de Jesucristo, y su victoria es nuestra victoria, él venció a la muerte, al pecado y al enemigo, ninguno de estos tres pudieron retener la Dios.

La resurrección de Jesús es la prueba más grande que demuestra la naturaleza divina de Cristo, demuestra su Deidad.

¿Qué hubiera ocurrido sin la resurrección de Jesús?

  1. La Biblia no tendría ninguna relevancia. Las más de trescientas profecías que hablan acerca del Mesías en el A.T. fueron selladas con la resurrección de Cristo.

  1. Él sólo sería un líder como cualquier otro que permanece en su tumba. Lucas 24:5-6
  1. Todo lo que Jesús anunció muchas veces acerca de él mismo, que era necesario que padeciera, que fuera entregado a los principales sacerdotes a los escribas, que fuera condenado a muerte, escarnecido, azotado, crucificado; y que resucitara al tercer día (Mateo 20:18-19) sería falso, pero su resurrección demuestra la veracidad de Jesús,  del testimonio de los Apóstoles (Hechos 2:22-23;  Hechos 13:29-37; Hechos 26:22-23) y de todo lo que está escrito en la Biblia.
  1. No habría sido declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Romanos 1:4)
  1. No hubiésemos sido absueltos del pecado, Jesús fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación, (Romanos 4:25)
  1. No tendríamos vida eterna, es por su muerte y resurrección que nos concede vida eterna, porque él venció la muerte y está vivo es que nos puede dar vida a nosotros, él dijo “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá, y dijo porque yo vivo ustedes también vivirán” (Juan 14:19).
  1. No hubiese ascendido a la diestra de Dios Padre, no tendríamos un abogado que nos defiende (1 Juan 2:1), ni un sumo sacerdote que intercede por nosotros permanentemente (Romanos 8:34)
  1. No habría descendido el Espíritu Santo y no tendríamos los dones del Espíritu Santo, (1 Corintios 12) ni los dones ministeriales, con que Jesús ha equipado a su Iglesia (Efesios 4:7-8)
  1. Sin el Espíritu Santo no habría Iglesia, la Iglesia nació el día en que el Espíritu Santo descendió a la tierra, el día de Pentecostés, la iglesia primitiva se caracterizó por la predicación de la resurrección de Cristo.
  1. El Evangelio no existiría. No habría ninguna buena noticia que anunciar, nada que predicar, el testimonio de los apóstoles seria falso, los mártires que murieron por Cristo y su evangelio perecieron y sería vana nuestra fe, (1 Corintios 15:14-20)

Por Andreina Fersaca

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