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Cómo servir a tu prójimo con tus dones y talentos

Prójimo

Hoy quiero invitarte a que prestes atención a las necesidades de tu prójimo, lo cual no solo será beneficioso para aquellos a quienes sirves, sino también para ti mismo, porque resulta que cuanto más nos enfocamos en nuestros propios problemas, más grandes se vuelven. La clave es entregar nuestras preocupaciones a Dios y enfocarnos en aligerar la carga de quienes nos rodean.

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”. Salmos 55:22

“Jesús dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestra alma; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Mateo 11:28-30

Para poder aliviar la carga de alguien más debemos tener muy en cuenta lo que Jesús nos dijo: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”.

Marcos 10:43-45 nos enseña: “El que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de todos. Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate de muchos”.

Dios le preguntó a Moisés “¿qué tienes en tu mano?” Éxodo 4:2. Hoy Dios te hace la misma pregunta, para que te des cuenta de que lo que a ti te parece muy poco, Él puede transformarlo en una herramienta que haga la diferencia en la vida de otras personas.

Dios convierte lo ordinario en algo extraordinario con consecuencias eternas.

“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. 1 Corintios 1:27-29

Dios ha depositado dones y talentos dentro de ti. Él puso todas estas habilidades ahí para expresarlas, no para guardarlas en un cajón. Es hora de ponerse de pie y honrar a esta generación con los talentos y dones que Él te dio.

Aún quedan historias por escribir, proyectos por ejecutar e ideas por desarrollar. A diferencia de aquellos que asumen la responsabilidad por el bien de un momento pasajero, los hijos de Dios lo hacemos con un solo propósito: que Él Señor sea glorificado.

“Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca”. Jeremías 1:7-9

Decídete hoy a ser un siervo, como Jesús. Hay una gran necesidad en el mundo de hoy. Tal vez no creas que no tengas lo que se necesita para ayudar a los demás. Puede que tengas razón, pero no tienes que buscar muy lejos para encontrar una necesidad. Solo tenemos que abrir los ojos y mirar con atención para ver lo que la rutina nos impide ver. Busca una necesidad y llénala de amor desarrollando Sus dones dentro de ti.

Por Rossmary Valladares

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