5 Minutos que Pueden Cambiar tu Relación con Dios (aunque hoy te sientas lejos)

5 Minutos que Pueden Cambiar tu Relación con Dios (aunque hoy te sientas lejos)

¿Alguna vez has sentido que hay un muro invisible entre tú y el cielo? A veces no es un gran pecado o una crisis de fe; a veces es simplemente el ruido del día a día, el cansancio acumulado o esa sensación de que, por no haber orado «lo suficiente» últimamente, Dios está en algún lugar lejano, esperando una disculpa formal.

Si hoy te sientes así, tengo una buena noticia: La distancia que sientes no define la cercanía de Dios.

Él no es un examinador esperando que cumplas una cuota de tiempo. Él es un Padre que anhela tu compañía. Si solo tienes cinco minutos hoy, no los desperdicies sintiéndote culpable. Úsalos para volver a casa.

Aquí tienes una guía de 5 minutos para reconectar:

Minuto 1: El suspiro de la honestidad

Comienza siendo brutalmente honesto. No necesitas palabras religiosas. Si te sientes seco, dilo: «Dios, hoy me siento lejos. No tengo ganas de orar, pero necesito de Ti».

La Biblia dice que Dios está cerca de los quebrantados de corazón. La honestidad rompe el hielo de la apatía.

Minutos 2 y 3: Deja que Él hable (La Palabra)

No intentes leer un libro entero. Ve a un Salmo que te recuerde quién es Él. Te recomiendo el Salmo 139:7-10:

«¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia?… si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los confines del mar, aun allí tu mano me guiaría…»

Lee estos versículos lentamente. Medita en que, incluso cuando tú te moviste, Él no lo hizo. Su mano sigue ahí.

Minuto 4: Gratitud en medio de la sequía

Nombra tres cosas pequeñas por las que estás agradecido hoy. La gratitud cambia nuestra perspectiva: deja de enfocarse en nuestra «falta de espiritualidad» y se enfoca en la fidelidad constante de Dios.

Minuto 5: Una rendición sencilla

Termina entregándole el resto de tu día. No prometas que mañana orarás dos horas; simplemente dile: «Señor, camina conmigo en lo que falta de esta tarde».

La chispa que enciende el fuego

A veces pensamos que para volver a Dios necesitamos un evento especial o una hora de intercesión. Pero la realidad es que la intimidad se construye en los pequeños momentos de atención.

Esos cinco minutos son una semilla. No subestimes lo que Dios puede hacer con un corazón que, a pesar de sentirse lejos, decide dar un paso hacia adelante.

Hoy, tu relación con Dios no depende de cuán fuerte sientas Su presencia, sino de cuán real sea Tu confianza en Su promesa: «Yo estoy con ustedes todos los días».