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Celebran 100 años de Pentecostés en Puerto Rico

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No se cumplen 100 años todos los días. Es por eso que la Iglesia de Dios Pentecostal, Movimiento Internacional, celebró el pasado domingo, 29 de mayo, el Centenario de Pentecostés en Ponce, Puerto Rico, un siglo de bautismo del Espíritu Santo, milagros y salvación de almas.

pentecostés 100 añosCon más de 20,000 pentecostales y con 1,500 personas sin poder entrar, el estadio Francisco Montaner se convirtió casa de Dios y puerta del cielo, como dijo un pastor. Era palpable la presencia de Dios y Puerto Rico lo sabía.

Con el comienzo de un desfile protocolar y un video de pentecostés, dio inicio el magno evento bajo un sol ardiente y calor sofocante. La llegada de la antorcha pentecostal alzó las emociones y los aplausos porque luego de recorrer toda la isla llegó a su meta, la cuna de pentecostés.

La coral 120 Voces comenzó el devocional y aunque no cantaron los famosos y esperados coros pentecostales, fue una armonía de voces cantando canciones modernas sobre el Espíritu Santo. La presencia de Dios se sentía de tal forma que todo el pueblo se puso de pie para adorar a Dios.

Fue de sumo gozo para el pueblo que la nieta de Juan L. Lugo, pionero de pentecostés, diera palabras de saludos y que la alcadesa de la ciudad señorial, María Meléndez Altieri, declarara a Ponce como capital del Espíritu Santo y resaltó la misión de esta congregación, fundada en el 1916.

“Ustedes han vivido lo que predican, al compadecerse de nuestro país llevando un mensaje de amor y esperanza”, expresó la Alcaldesa.

En adición, fue un regocijo ver a Daniel Calveti interpretar sus mejores canciones con una euforia impresionante. Ricardo Rodríguez nos recordó unas canciones del ayer y Nimsy López hizo que el pueblo diera gritos de victoria y adoración. Pero la gran interpretación de la Dama de la Canción, Carmen Sanabria, estuvo en boca de todos. Aunque vino desde New York, sus canciones fueron el único portal al pasado, donde se recordó las mejores canciones de ella en sus días de oro. La adoración que provocó ella en el pueblo fue de tal magnitud que todos se pusieron de pie y el baustimo del Espíritu fue inevitable.

El obispo general del concilio pentecostal más grande de Puerto Rico, Manuel Fuentes, tuvo el privilegio de llevar la palabra con efervescencia y poder. Se notaba su preparación, su pasión y amor por la iglesia y el fuego de Dios.

El evento fue transmitido en vivo por diferentes radioemisoras, canales de televisión e internet, donde todos los países pudieron ver y escuchar el colosal evento.

A pesar de los tiempos en que se vive y habiendo tantas actividades que el mundo ofrece, la movilidad del pueblo hizo historia teniendo un respaldo espectacular. Los tiempos cambian, todo evoluciona, pero la iglesia permanece. Fue algo emotivo porque no importando los factores negativos se logró el objetivo: decirle al mundo que la iglesia está viva.

El 29 de mayo será recordado como el gran día donde 20,000 pentecostales decidieron dar gloria y honra al Dios de pentecostés, al Dios que los bautizó, los sanó y los liberó. ¡Que la llama del fuego de Dios siga ardiendo y que las almas se sigan salvando!

Fuente: Prensa Cristiana.


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